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......Me gusta escribir, lo hago desde siempre, poemas, relatos breves, empleando frases que me inspiran los sentimientos, la naturaleza, y la vida misma.
Participé en siete antologías, la última titulada COMPAÑEROS DE VUELO...compatida con un grupo maravilloso de amigos, a quienes conocì en èstas pàginas, y de quienes me enorgullezco.
Colaboro en la revista POLIGONO DE CUENTISTAS Y POETAS. de edición trimestral y distribución gratuita, la cuál está a disposición de quien quiera conocerla.
La etapa que me toca transitar está colmada de satisfacciones; rodeada del afecto de familia, nietos y amigos,... amigos de siempre,... y amigos de sueños, los que día a día me halagan con comentarios, y de quienes disfruto sus poesías y conocimientos...
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GRACIAS A TODOS POR EXISTIR.
CON USTEDES...OTOÑO
03/09/11 | 19:58: AliciaF2 dice:
Cata muy bueno, muy bueno...me gustó tu anegdota, jajajaja. y pensar que sos flaca!. Si ésto me ocurriera a mi, sigo mostrandole mi indiferencia y ni me detengo ... besos Alicia .
31/08/11 | 16:40: Gustavo AMOR Y OLVIDO dice:
jajajajaj Catalina,la cosa venìa seria,, y al final era la balanza, pensè cualquier cosa,, muy bueno,, igual te digo a que balanza le tenes miedo vos??? si sos re flaquita,, saludos un placer pasar por aca,, Gustavo...
31/08/11 | 07:36: Edgardo Donato Díaz (Mariposas Azules) dice:
Un muy bien logrado trabajo Catalina. Ameno, descriptivo, relata con humor y realismo, ciertos aconteceres que suelen parecernos pesadillas. Me gustó mucho, buena amiga. Un trabajo verdaderamente original. Te dejo un abrazo. Con el respetuoso afecto de siempre.
El paseo a Luján fue por demás perfecto. Los chicos disfrutaron a pleno, lo mismo que nosotros. La Basílica, los museos, el arroyo, la comida en un restaurante frente a la plaza. Al atardecer, luego de saborear una suculenta merienda, retomamos la vuelta. El auto se convirtió en cuarto de descanso; los chicos vencidos por la experiencia se arroparon en el sueño. Mi esposo encendió la radio, la música envolvente nos mantenía despiertos y atentos a la ruta que se hacía cada vez más pesada. Eran muchos los que como nosotros quisieron aprovechar el domingo otoñal a pleno sol. Luego de un rato de andar, comencé a sentir un malestar estomacal que se fue acrecentando a medida que pasaban los minutos. Tendríamos que parar en alguna estación de servicio, necesitaba un calmante; en ésta oportunidad no fui previsora. Intenté dormir, reconocía que había abusado de la comida. --¡despertate!, dijo mi esposo, --¡estamos llegando a un pueblo!. Grande fue mi sorpresa al encontrar frente a mi un cartel brillante con la palabra FARMACIA. Bajé del auto, entré en la farmacia y el impacto al verla me paralizó; ella estaba allí, como una tentación, ofreciéndose sin escrúpulos. No quise mirar más y me dirigí hacia el mostrador. Pedí también un vaso con agua y allí mismo tragué el medicamento. Deseé salir sin mirarla, pero la duda me inquietó aún más. --¡Todavía está erguida!, (pensé). Desde la ventanilla del auto las manitos de mis hijos hacían señas para que me apurara, el rostro del padre denotaba impaciencia. Pero haciendo caso omiso al reclamo, vencida por la intriga de saber, me acerqué rápidamente a mi enemiga, y en un instante calmó mi expectativa. No pude evitar gritarle,--¡maldita balanza!.
Cata muy bueno, muy bueno...me gustó tu anegdota, jajajaja. y pensar que sos flaca!. Si ésto me ocurriera a mi, sigo mostrandole mi indiferencia y ni me detengo ... besos Alicia .
jajajajaj Catalina,la cosa venìa seria,, y al final era la balanza, pensè cualquier cosa,, muy bueno,, igual te digo a que balanza le tenes miedo vos??? si sos re flaquita,, saludos un placer pasar por aca,, Gustavo...
Un muy bien logrado trabajo Catalina. Ameno, descriptivo, relata con humor y realismo, ciertos aconteceres que suelen parecernos pesadillas. Me gustó mucho, buena amiga. Un trabajo verdaderamente original. Te dejo un abrazo. Con el respetuoso afecto de siempre.
Cata jjaja ¡me encanto! ¡¡maldita!! se nos aparece por todos lados, ni que tuviera rueditas y nos persiguiera, me encanto amiga es genial, te mando un beso; y hasta el diez