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......Me gusta escribir, lo hago desde siempre, poemas, relatos breves, empleando frases que me inspiran los sentimientos, la naturaleza, y la vida misma.
Participé en siete antologías, la última titulada COMPAÑEROS DE VUELO...compatida con un grupo maravilloso de amigos, a quienes conocì en èstas pàginas, y de quienes me enorgullezco.
Colaboro en la revista POLIGONO DE CUENTISTAS Y POETAS. de edición trimestral y distribución gratuita, la cuál está a disposición de quien quiera conocerla.
La etapa que me toca transitar está colmada de satisfacciones; rodeada del afecto de familia, nietos y amigos,... amigos de siempre,... y amigos de sueños, los que día a día me halagan con comentarios, y de quienes disfruto sus poesías y conocimientos...
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GRACIAS A TODOS POR EXISTIR.
CON USTEDES...OTOÑO
16/05/12 | 08:48: Elena A. Navarro(Falta tiempo para tanto decir) dice:
Bellísima poesía, simplemnte eso que es todo la leí varias veces por lo hermosa. Si podés decirme donde encontrar la revista Poligono te lo agradecería, siempre ando en busca de revistas literarias. Cariños Elena
13/05/12 | 23:49: EVA dice:
cata querida gracias por leerme, yo siempre vengo a ver si hay algo nuevo de ustedes...un beso, ahh y ademas me escucho el tanguito tuyo jajaj!!
11/04/12 | 11:07: angelica ( pensamientos al viento) dice:
simplemente, me encanto!. me senti muy identificada como de seguro tantas otras mujeres. me atrapo mucho tu forma de relatar y exponer los paisajes y las cosas transcurridas. Felicitaciones y segui asi!.
Con respecto a lo que comentaste en mi texto, GRACIAS!, de seguro tus nietos te van a recordar asi!, que suerte tienen de tenerte :) ... los abuelos son de esas cosas hermosas que te da la vida. Tus palabras en verdad calmaron un poco ese dolor que sentia en el pecho!, muchas gracias nuevamente
Corría la tarde, el cielo se tenia de grises y rosados, los pájaros en bandadas buscaban refugio en los frondosos árboles que bordeaban el camino. La calle adoquinada conducía a la casa que conservaba en la fachada resquebrajada, indicios de que había sido un hermoso chalet.
La puerta abierta daba permiso a la brisa otoñal, mientras Don Juan, cumplía con el rito de encender la llama para preparar el mate. Se sentó a la mesa junto a la ventana, desde dónde podía observar el paisaje, el mismo que en pocos días dejaría de pertenecerle.
No podía ocultar que el miedo se había apoderado de él.
La orden de ejecución de remate, le había llegado por la mañana. Volvió la cabeza para recorrer con la mirada su hogar.
Sobre el vetusto escritorio, un portarretrato...los rostros en blanco y negro de su familia lo invadieron de nostalgias.
La esposa, ya no vive,los hijos salieron en busca de nuevos horizontes.
Recordó las risas, la alegría de las comidas compartidas, las flores regalando frescura en el jardín, los rojos tomates arrancados de la quinta, junto a las demás verduras.
Solamente un milagro podría permitile terminar sus días en el lugar que tanto esfuerzo le costara mantener.
Tomó un libro que tenía a mano, lo besó, al abrirlo, sobre una solapa amarillenta, resaltaba en letras desparejas una leyenda; PARA PAPA, AL QUE QUEREMOS MUCHO, Y NUNCA ABANDONAREMOS.
Apoyó la cabeza en la mesa, un brazo le sirvó de almohada, reteniendo en la mente la palabra *abandono*, y fue entregándose a un profundo sueño, mientras el mate golpeapa sobre el piso, la impotencia ante el *desarraigo*.